lunes, 25 de mayo de 2009

El estrés















Hay días en los que sentimos que la realidad nos supera; nos levantamos y ya estamos pensando que no vamos a poder hacer frente a todo lo que se avecina, sentimos que no tenemos suficiente capacidad. En estos casos suele aparecer el estrés.

Signos de estrés por ejemplo frente a un examen:

a) El aspecto fisiológico: sudar, temblores, ganas de ir al baño, aceleración de las pulsaciones…
b) El aspecto de la comprensión: las ideas negativas, la sensación de haberlo olvidado todo, la pérdida de autoestima, tendencia a ver al profesor o profesora como un enemigo/a malvado/a…
c) Aspecto del comportamiento: dificultades para entender lo que se te dice, meteduras de pata a la hora de responder, imposibilidad de utilizar los instrumentos adecuados, o tropezar al caminar…

CONSEJOS PARA HACER FRENTE ADECUADAMENTE A SITUACIONES QUE NOS PUEDEN PROVOCAR NERVIOSISMO, TALES COMO EXÁMENES, PRUEBAS, ENTREVISTAS Y SITUACIONES SIMILARES

Preparación fisiológica
  • Relajación y respiración tranquilizante
  • Dormir lo necesario
  • Hacer comidas adecuadas
  • Saber combinar el esfuerzo intelectual y el ejercicio físico

Área del pensamiento
  • Ser consciente de las capacidades de uno/a mismo/a
  • Saber medir la importancia real que tiene la prueba

Área del comportamiento
  • Hacer el plan de estudios para el examen con antelación
  • Cumplir los con los trabajos y los horarios establecidos
  • Analizar las dificultades y tratar de buscar soluciones
  • Hacer la preparación en grupo, cuando sea posible

Escucha activa



Cuando hablamos con el resto, a menudo, estamos pensando en otras cosas; en las cosas que tenemos que hacer, en las cosas que nos gustan... y eso lo nota nuestra persona interlocutora.

¿Nosotros y nosotras no nos damos cuenta cuando nos hacen lo mismo?

Para una escucha activa se recomienda:

  • La mirada: mira a la cara a quien habla, intenta mirarle a los ojos de forma tranquila.
  • Preguntas: haz preguntas interesantes dando a conocer que sigues el tema.
  • Partes del cuerpo: no cruces brazos y piernas. Afirma con la cabeza. Que la cara muestre interés.

Aquí y ahora


Ser conscientes del momento presente, sin proyectarnos hacia el pasado y el futuro, es difícil; no imposible. Merece la pena intentarlo.

Cada vez que me doy cuenta de que estoy fantaseando en el pasado o en el futuro y que esto no me conduce a nada positivo, vuelvo.

¿Cómo?

El cuerpo nos trae al presente, los sentidos, la respiración, este es el camino del ahora. La vida transcurre ahora, del pasado aprendemos y el futuro aún no existe.

Estar en el presente significa estar atento a lo que sucede dentro y fuera de mí, lo cual me da la posibilidad de:

  • saber cuales son mis necesidades y satisfacerlas,
  • adaptarme al momento, de vivir el momento, estar centrado
  • darme cuenta de mis pensamientos y emociones y regularlas si es necesario

miércoles, 13 de mayo de 2009

La importancia de expresar las emociones. El cuerpo como vía de expresión.




Una vez que me doy cuenta de mi emoción y decido expresarla, me puede ocurrir lo siguiente:


  • Lo hago y a otra cosa mariposa. Esto es lo sano.
  • No puedo expresarme, tengo límites, barreras que no me lo permiten, mi emoción queda presa en mi cuerpo, en mi musculatura, el cuerpo estaba preparado para una expresión física que no ha tenido lugar. Me "como" la expresión de la emoción con sus posibles consecuencias psicosomáticas.
  • Expreso y me paso de alguna forma, es decir, no regulo el cómo de la expresión. Pudiendo hacer daño a los demás, sintiéndome culpable por ello.
  • Expreso siempre de la misma manera, es decir no me adapto al momento presente, mi expresión es automática debido a una serie de creencias que conforman mi carácter.
¿Alguna vez te ha ocurrido algo parecido? ¿Algo diferente?